La Armada Española

La Armada Española con su capacidad operativa actual, fruto de un bien ganado prestigio y de una programación razonable ha iniciado el siglo XXI con un esperanzado punto de partida, con miras al futuro naval.

La nueva generación de las fragatas «Aegis» de la clase «Álvaro de Bazán» y el nuevo buque de proyección estratégica «Juan Carlos I» se unirán al portaviones «Príncipe de Asturias», a las seis fragatas de la clase «Santa María», al arma aérea embarcada con aviones y helicópteros con capacidad nocturna y a la nueva generación de los buques de asalto anfibio de la clase «Galicia», constituyendo un potente y moderno Grupo de Proyección que, con el apoyo de la moderna Fuerza de Medidas Contraminas y de los buques de apoyo logístico, proporcionará a la Flota una importante capacidad expedicionaria, de permanencia en la mar y de sostenimiento prolongado de operaciones en escenarios estratégicos alejados y aguas litorales, acorde con las exigencias de los nuevos tiempos.
Por su parte la serie de buques de acción marítima (BAM) en construcción, modernizarán y potenciarán las capacidades de la Armada en operaciones de seguridad marítima (MSO).

Ver también: La Armada, más que un trabajo

Buque de la Armada Juan Carlos I

Buque de Proyección Estratégica Juan Carlos I

El nuevo Buque de Proyección Estratégica LHD “Juan Carlos I” de la Armada española es el buque de guerra multipropósito. Su 4 funciones principales son: buque estratégico para el transporte de fuerzas, operaciones anfíbias , portaviones – operaciones aéreas y buque de atención sanitaria.

Se trata del más grande construido en España, con más de 27.000 toneladas de desplazamiento, dotación propia de 243 efectivos, con equipos y elementos de ayuda para 1.200 soldados, hangar, garaje, diferentes puntos de apontaje para aviones y helicópteros, etc.

Para muchos, el L-61, que fué botado el 10 de marzo de 2008 por la empresa española Navantia, es actualmente el mejor buque de la Armada.

Botadura Buque Juan Carlos I